Acercamientos vírgenes / Dibujar

por

Augusto Alamos

(Virgen)

seguir a Sonia Esplugas

El Dibujo más allá de ser una disciplina creativa, es un proceso que involucra todos nuestros sentidos. Donde el tocar y el sentir son parte fundamental para conectarnos a una parte íntima con nuestra persona, donde podemos conocernos, encontrarnos y reconectarnos con naturalezas o caras más honestas de nosotros mismos.

Para hablar más acerca de este tema la docente Virgen Sonia Esplugas nos invita a ver y sentir el acto de dibujar en esta entrevista…

  1.  ¿Qué es para ti el acto de dibujar?.

 Para mí dibujar es un acto íntimo. Una experiencia que me conecta, me equilibra, me permite descubrirme, actualizarme y expresarme. También me enseña a mirar lo que me rodea, hacérmelo un poco más mío e incluso jugar a desarmarlo.

 

  1.  ¿Cuál es la diferencia entre ilustrar y dibujar?.

Citando al ilustrador Pablo Amargo, ilustrar es poner imágenes a las palabras, para que el lector ponga palabras a las imágenes. Es decir, en una ilustración hay una intención clara de comunicar un mensaje; no así necesariamente en el dibujo.

 

  1.  ¿Cómo definirías tu estilo de dibujo?¿ Crees que es bueno tener un estilo propio?, ya que hoy en día a los diseñadores/ilustradores muchas veces se les piden que sean flexibles y se acomoden a las necesidades del cliente.

No me gusta demasiado la idea de tener un ‘estilo’ -entendido como dibujar las mismas cosas de la misma manera-, me hace sentir limitada. Me interesa más la búsqueda, la libertad y la honestidad conmigo misma. Creo que el estilo no hay que buscarlo ni forzarlo, sino dejar que brote. La forma que tenemos cada uno de tomar el lápiz, los colores y herramientas que usamos, nuestro imaginario, nuestra forma de ver el mundo, de componer… todo esto va a ir aflorando conforme trabajamos, convirtiéndose, lo queramos o no, en nuestro estilo. Hay una frase fantástica de Gabriel Levinas que dice que el estilo no es una decisión planeada, sino simplemente un defecto ineludible. Cuando nos sometemos a las reglas del mercado, éste puede pedirnos ya sea un ‘estilo’ como un ‘no-estilo’. Cada uno tendrá que ver entonces cómo quiere posicionarse frente a esto y establecer hasta dónde está dispuesto a dejarse condicionar por él.

 

  1.  ¿En qué momento el error se puede volver un proceso creativo?

En el momento en el que el ‘error’ -o mejor digamos ‘accidente’- te aporta una cuota de sorpresa. La sorpresa es un elemento básico en el proceso creativo. Sin la sorpresa corremos alto riesgo de acartonarnos, de ponernos demasiado racionales y repetir viejas fórmulas que nos hacen sentir cómodos; pero la comodidad no es tierra fértil para las ideas más interesantes. Innovar nos da vértigo, es un terreno pantanoso y resbaladizo, por lo desconocido. Ahí es donde el accidente puede ser una bendición, porque nos propone un quiebre, nos desarma el plan que tan perfectamente habíamos trazado en nuestra mente. Si estamos lo suficientemente abiertos para tomar ese quiebre, el resultado suele superar con creces nuestro plan ‘perfecto’.

 

  1.  ¿Se nace sabiendo dibujar o es algo que adquieres conforme vas creciendo?

 Algunos nacen de serie con el don de dibujar; el resto de los mortales podemos aprenderlo. Conforme crecemos, podemos mejorarlo o empeorarlo. Picasso decía que le llevó toda una vida volver a dibujar como cuando era chico. Yo creo que lo más importante es disfrutarlo y a partir de ahí la práctica nos llevará a lugares interesantes.

  1.  ¿Cuando crees que las personas dejan dibujar de manera libre por decirlo así y empieza a esquematizar las líneas, los trazos, perdiendo esa característica que tienen los niños a la hora que dibujan?.

Por lo visto hacia los diez u once años, cuando nuestra percepción del mundo se vuelve más compleja, nos entra una necesidad de plasmar esa complejidad en nuestros dibujos. Y es ahí donde nos frustramos, porque no logramos nuestro cometido. Hay mucha gente bloqueada en ese punto, que no ha vuelto a dibujar desde entonces. Otros factores que contribuyen a rigidizar nuestro trazo son trabajar por encargo y con la computadora (ambos juntos = cóctel molotov!). Creo que es vital para nuestro desarrollo atravesar este bloqueo y recuperar el dibujo como herramienta de expresión y disfrute, al alcance de todos. Eso es lo que propongo en mi taller ’33 maneras de dibujar’.

 

  1.  ¿Cómo se puede potencializar el trazo personal, este tiene que ser como un entrenamiento diario o puede ser algo más esporádico?.

Con la práctica y un buen maestro, que no te lleve a una manera de dibujar que no sea la tuya. No tomarte demasiado en serio tus dibujos también ayuda, e insisto, disfrutarlo. A mis alumnos, al principio les recomiendo que dibujen cada día para recuperar el hábito y tomar ritmo, cuando eso se instala puede practicarse más esporádicamente.

 

  1.  Viendo al dibujo como un acto de intuición, ¿cuando puedes decir que un dibujo es bueno o puede llegar a ser malo?.

La creación artística no es como las matemáticas, en las que hay un resultado correcto y otro incorrecto. El dibujo es un medio de expresión, que por definición es subjetivo y no hay forma de determinar objetivamente que sea malo. Esa idea de que un dibujo es bueno cuando representa fielmente la realidad es de la vieja escuela.

 

  1.  ¿Cómo podemos aprender a ver la belleza de un dibujo?.

A pesar de la imposibilidad de determinar que un dibujo sea bueno o malo, hay ciertos criterios que nos pueden guiar en la apreciación de un ‘dibujo interesante’. Kandinsky, por ejemplo, decía que un buen dibujo es aquel que no puede alterarse en absoluto sin que se destruya su ‘vida interior total’. El dibujo funciona como huella de la experiencia que nos atraviesa mientras lo hacemos. Cuando estamos conectados con el flujo creativo y disfrutando del momento, hay altísimas probabilidades de que ese dibujo esté cargado de vida y tenga algo que cautive al mirarlo.

 

     10.  ¿Qué es lo que más amas de poder dedicarte a dibujar?

 

Amo la libertad de dibujar lo que quiero y cuando quiero; hace un par de años tomé la decisión de rechazar los encargos que no sintonizaban con mi necesidad de expresión. Desde entonces dibujo esencialmente para mí, luego vendo mis dibujos y lo combino con mi labor educativa, que me enriquece y me da mucha satisfacción.

PING PONG

  1. Dulce de leche: por supuesto!
  2. Milanesa o pizza: pizza (sin queso, con todo lo demás)
  3. River o Boca: Barça
  4. Warner o Disney: Pixar
  5. Día perfecto: uno de esos lleno de magia, en el que se van desplegando pequeños acontecimientos que te sorprenden, te conmueven y te hacen sentir parte de una maravillosa danza cósmica.
  6. Dibujar: para mí
  7. Ilustrar: para los demás
  8. Herramienta para dibujar: lápiz multicolor
  9. La vida de un dibujante: mágicamente incierta
  10. La virginidad: en cada proyecto nuevo siento que la pierdo otra vez…

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